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Oye Cerebro, ¿qué haremos esta noche?
-Lo que hacemos todas las noches, Pinky, tratar de conquistar el mundo.
Y eso era lo más cercano que había escuchado acerca de algo relacionado con el control del mundo… hasta ayer. Ayer, día que marcaré en el calendario (18 de Marzo del 2010), llegó a mí una información que de ser publicada, tal vez, cambiaría el curso de la historia y que, quizás, por el sólo hecho de hablar de eso mi vida corra peligro, pero asumo el riesgo porque veo la necesidad de compartirla con todos ustedes.
Todo inició con una simple recomendación de no comer la deliciosa comida que se encuentra en las calles de Tailandia, aunque tampoco la de los restaurantes, a no ser que pueda estar segura de su preparación, ya que a la mayoría de alimentos les agregan deliberadamente MGS (Glutamato Monosódico), ingrediente que aparte de realzar el sabor de las comidas como todo el mundo ‘inocentemente’ cree, nos va envenenando poco a poco, es adictivo, genera cáncer y es el origen de muchas enfermedades del mundo moderno. Y eso no pasa sólo en Tailandia, sino en el resto del mundo. Interesante, pensé en el momento.
Pero eso no era todo, la maravillosa explicación e invaluable transmisión de información continuó, pasando a ese elemento tan importante que nos mantiene vivos: el agua. La mayoría de agua con la que tenemos contacto tiene fluoruro, elemento que erróneamente nos hacen creer que ayuda a mantener los dientes fuertes. Hace muchos años los controladores de la industria odontológica decidieron engañarnos: les resultaba demasiado costoso desechar el fluoruro, siendo uno de los elementos más tóxicos del mundo, por ello decidieron agregarlo en pequeñas cantidades a la crema dental (pasta de dientes, dentrífico), para así irlo desechando poco a poco, sin importarles que fuera un veneno. Después decidieron agregarlo en mínimas cantidades al agua. Si no lo creen, deberían probar comiéndose un tubo de crema dental completo, desafortunadamente no vivirían para contarlo, o por lo menos eso fue lo que me dijeron ayer, aún no he probado (me pregunto por qué los suicidas no han intentado esto, tendrían aliento fresco por toda la eternidad). Y no sólo el agua de la llave contiene fluoruro, sino también la mayoría de marcas de agua embotellada. Por eso este caballero, que para efectos prácticos de esta historia llamaremos John Smith (siendo el nombre más común en Estados Unidos –y no lo digo yo, está en Internet-), aparte de cepillarse los dientes con Bicarbonato de Sodio, únicamente toma agua importada, generalmente de Japón, que tiene un proceso de ósmosis invertida y que, en pocas palabras, no está envenenada como el resto. Porque en Japón no se dejan meter los dedos a la boca como en el resto del mundo, ¡no, señor! Japón es el país con mayor esperanza de vida del mundo, porque tiene el agua más pura, sólo comen alimentos frescos y hasta pescado crudo (según la información que encontré, Japón tiene la misma esperanza de vida que en los Países Escandinavos, Australia y Estados Unidos), mientras que Estados Unidos está en el número 45 y Tailandia en el 140. “Y si no me crees, búscalo en Internet”. Me dijo. Interesante, dije yo.
-Oye, ¿éste café lo hiciste con agua de la llave?
- Sí.
- Yo sabía, lo puedo sentir. Ya siento como la tiroides me palpita, la siento caliente (la tiroides, malpensados).
- Qué pena haberte envenenado con mi última taza de Café Colombiano.
- Afortunadamente lo hiciste, porque ya había sentido esta sensación, pero no sabía exactamente el porqué. Ya lo sé, entonces cuando la vuelva a sentir ya sabré que en ese lugar no puedo volver a consumir nada.
Mmmm…. Interesante.
Y mejor ni hablar de las comidas rápidas, porque ya sabemos lo malas que son para el cuerpo; hay un experimento -en Internet, obvio- de un hombre que se alimentó (si se puede llamar así) con Mc Donalds durante 1 mes, al cabo del cual tenía el hígado casi destruido, más otros tantos problemas que no vale la pena mencionar. Otro gran ejemplo es la Coca-Cola, “¿cómo es posible que ese producto consumido mundialmente tenga un ‘ingrediente secreto’?”. Y no es sólo la Coca-Cola, hay leyes en Estados Unidos que le permiten a las empresas tramitar papeles para poder dejar un ingrediente ‘secreto’ entre los componentes del producto si se considera que al revelar todos los ingredientes se pueden ver afectados sus ingresos y sus ganancias. Interesante, seguía diciendo.
Y estos no son hechos aislados, son simplemente partes del Gran Plan de las Élites que controlan el mundo (un grupo muy reducido, entre ellos Bill Gates, por supuesto), para reducir la población mundial a 2 mil millones de personas. Y la información está ahí, sólo que la gente no la busca. Por eso, los que no se han tomado el trabajo de buscarla, como mi amigo y maestro John Smith (y sus contados amigos con los que él discute este valioso tema y con los que intercambia continuamente información), van a morir y, en parte, lo merecen.
Yo sé que todo esto te debe parecer una locura y que no estás interesada, pero de todas formas continuaré diciéndotelo, sé que es necesario.
Una de las formas que han venido utilizando para reducir la población, son las medicinas y las vacunas, que como efecto secundario generan esterilidad, entre ellas están las vacunas contra el Virus del Papiloma Humano o la Vacuna contra el SIDA que se está aplicando en África. De cualquier forma la mayoría de medicinas -controladas por los grandes laboratorios que, por supuesto, son manejados por la Gran Élite- generan más enfermedades que curas. La mayoría de esas medicinas salen al mercado sin hacerles las pruebas pertinentes.
¿Y por qué, si hay gente que lo sabe, no se encargan de distribuir la información?
- Pues porque cualquier persona que vaya en contra o si un médico dice algo al respecto, es desacreditado, amenazado y en ocasiones, si es necesario, asesinado. Pero la información está ahí y la gente no la busca, simplemente creen todo lo que les dicen, entonces en el fondo quieren y merecen morir. Así es la humanidad. Pero YO si encontré la verdad y aún quiero seguir viviendo, por eso tomo las precauciones necesarias. Tú dices que no te interesa, pero si ves que alguien viene a tu casa y te envenena la comida, ¿no te enojarías?
John Smith es un actor y al verlo presentar sus puntos con tanta pasión llegué a pensar que estaba actuando, aunque esa idea desapareció cuando lo vi sacar su tarjeta de memoria portátil (flash drive) del bolsillo, para ofrecerme parte de la información. Con una sonrisa acepté, más por curiosidad de ver qué me copiaría que por alguna intención de leerla. “No sé si estoy siendo demasiado generoso contigo al darte esta información. No sé si esto será bueno para ti o te causará preocupaciones”, me dijo John. Sólo me copio parte de la información, diciéndome que tal vez después me daría más.
Otra parte de la Gran Teoría es que Hitler no murió cuando dijeron, sino que se fue para Suramérica (¿alguien lo ha visto?) y todo fue un montaje. Esta misma élite (cuando estaban chiquitos, o los papás de ellos) controló todo lo referente al holocausto, la purificación de razas, etc. Era parte del plan. Algunos de los que controlaban era la familia Bush, sí señores, como lo leen, los cuales también están emparentados o tienen relaciones desde hace mucho con la familia de Osama Bin Laden. Ay (suspiro), me sentí tan ignorante.
Después de varias horas de esta agradable visita, mi amigo John Smith decidió partir, dejándome un sinsabor en la boca al haberme comunicado que él sabía la cura para el cáncer (la cual también está en Internet al alcance de todos), pero simplemente decidió no compartirla. Como tantas veces hemos escuchado: “Son muchos los llamados y pocos los elegidos”.
Fue por eso que al cerrar la puerta tomé la firme decisión de quedarme en mi ignorancia, sin preguntarme ni averiguar si lo que dijo es cierto o no y seguir viviendo y disfrutando cada momento como le he venido haciendo, ya que sé, con certeza, que si no me matan las catástrofes del 2012 (o las que vienen antes), me matará la Gran Elite del mundo con su gran variedad de planes malévolos y cuando llegue ese momento me iré tranquila sabiendo que cumplí mi ciclo y que disfruté mi vida. Por ahora, los dejo, ya que llegó el momento de ir a seguir “envenenándome” (traducido a nuestro lenguaje: voy a comer comida tailandesa).
¡Hasta la próxima!





buen dato buscar los mas fresco en comida natural y preparada por nostros y palante
Gracias Rubby por compartir tus aventuras y pensamientos.. son fuente de inspiracion y aprendizaje. Sigue asi deleitandonos con tu blog, que ademas sirve para investigar mas las locuras de oriente… y en este caso del Sr. Smith, de Occidente
magnifico escrito ,siempre estan en mis lecturas favoritas tus escritos del oriente y tu vida en tailandia,pero espero que escribas con mas frecuencia niña!!!